La historia oficial suele presentarnos a Cristóbal Colón como un navegante solitario que, por puro empeño personal, convenció a los Reyes Católicos de financiar su aventura. Sin embargo, los documentos históricos revelan una realidad mucho más rica y colaborativa. En los momentos más oscuros del futuro Almirante, cuando su proyecto era tachado de "loca quimera" por las juntas de expertos, hubo un refugio donde encontró el rigor científico y el apoyo político necesarios para cambiar el mundo: el Monasterio de La Rábida . Cristóbal Colón debatiendo sus planes de navegación hacia el Nuevo Mundo con los monjes franciscanos del Monasterio de La Rábida. Allí, entre muros franciscanos, Colón fraguó una alianza con dos personajes clave, expertos en la "ciencia de las estrellas", que fueron los primeros en comprender que sus teorías, aunque arriesgadas, tenían una base sólida. Nos referimos al fraile Antonio de Marchena y al médico de ...
Durante más de siglo y medio, los tercios españoles fueron el nervio de la Monarquía Hispánica y el instrumento fundamental de la política de los Austrias en Europa. Concebidos en la época de Carlos V como organizaciones permanentes y profesionales, estos soldados de élite destacaron por su solidez, flexibilidad y un mítico rechazo a la derrota. Sin embargo, tras la fachada de invencibilidad, se ocultaba una realidad de penurias, hambre y, sobre todo, una crónica falta de recursos económicos que desembocó en una intensa y organizada ola de motines. Los Tercios españoles, a pesar de ser la élite militar de su época, sufrieron constantes penurias debido a las continuas crisis financieras de la Monarquía. El origen de la crisis: Flandes, la "sepultura" de la hacienda del reino La hegemonía militar española dependía de unidades que debían trasladarse constantemente por el Camino Español hacia escenarios como los Países Bajos. No obstante, conflictos prolo...